Linfedema y Patología Vascular

linfedema-brazo
El linfedema es un acumulo de agua, sales, electrolitos, proteínas de alto peso molecular y otros elementos en el espacio intersticial como consecuencia de una alteración dinámica o mecánica del sistema linfático que lleva a un aumento de volumen progresivo y evolutivo de la extremidad o región corporal con disminución de su capacidad funcional e inmunológica, aumento de peso y modificaciones morfológicas. (Consenso argentino, 2003).

Se caracteriza por:

  • Exceso de proteínas en el espacio intersticial (se siente duro al tacto)
  • Aumento de volumen (que puede llegar a una pérdida de forma de la zona afectada)
  • Reacciones inflamatorias crónicas
  • Proliferación de tejido fibroso

Los tratamientos tienen más posibilidades de reducir el exceso de volumen si son instituidos tempranamente en el momento en el que el edema no está todavía formado y organizado. Es por esto que al momento de diagnosticar un linfedema se debe comenzar con el tratamiento kinésico adecuado.

El tratamiento kinésico del linfedema se compone por drenaje linfático manual, vendajes multicapas o compresión (de acuerdo a la etapa del edema), contención y educación con respecto a los cuidados y tratamiento en casa de la patología.

Dentro de las patologías vasculares, las más comunes son la insuficiencia venosa crónica (IVC) y las várices.

La IVC es un síndrome complejo, evolutivo y de causa multifactorial que incluye la dilatación de las venas de los miembros inferiores, incompetencia de las válvulas venosas e hiperpresión venosa secundaria a las mismas. Una forma de poder detectar la IVC es cuando se encuentra en estadio I donde se ve una corona telangectásica (“arañitas” de venas) alrededor de la parte interna del tobillo acompañado de edema (hinchazón). En los estadios más avanzados ya hay alteraciones de la piel.
Las várices son una degeneración evolutiva de la vena caracterizada por una dilatación permanente del vaso asociada a una elongación, avalvulación funcional u orgánica y a una lesión irreversible del endotelio parietal (capa de tejido que recubre la vena por dentro).

Algunos factores predisponentes son:

  • Genéticos y hereditarios
  • Edad: Principal factor de riesgo.
  • Ciclo menstrual: Los ciclos menstruales actúan directamente sobre el tono venoso a través de sus hormonas fundamentales. Durante los primeros 15 díaspredomina en el tono venoso el estímulo constrictor de los estrógenos. Mientras que en la segunda mitad del ciclo, las paredes venosas sufren la acción vasodilatadora de la progesterona. Al acercarse la menstruación, los niveles de progesterona se elevan, hay retención de líquidos con un consecuente aumento de la volemia. Además puede cursar con dolor de piernas producido por la vasodilatación consecutiva a la descarga progestacional.
  • Número de embarazos
  • Menopausia
  • Profesiones que  implican permanecer de pie o sentado sin moverse durante prolongados período de tiempo.
  • Vejez
  • Obesidad
  • Anticonceptivos orales
  • Sexo femenino
  • Talla alta

Los síntomas asociados son inexistentes o de carácter meramente estético en una primera etapa. A medida que la patología va avanzando se puede sentir pesadez dolorosa, cansancio,  hormigueo o quemazón, incluso discreto edema que aumenta al final del día y que disminuye con el ejercicio o al caminar, con el reposo con las piernas elevadas, duchas frías y utilización de medias de contención. También se pueden presentar calambres nocturnos, sensación de inquietud de las piernas, picazón, dolor de distinta localización en trayectos venosos, pantorrillas, región del tobillo, aumento de temperatura de la piel en la extremidad afectada y dermatitis eccematosa localizada (enrojecimiento).

La prevención es muy importante ya que podemos enlentecer o inhibir la aparición de las várices:

  • Evitar el uso de zapatos de taco alto
  • Evitar ropa ajustada
  • Dormir con piernas elevadas
  • Sentarse manteniendo cierta movilidad de piernas en silla adecuada
  • Evitar el sedentarismo, realizar deporte o caminata de manera regular
  • Evitar exposiciones prolongadas al sol
  • Usar medias compresivas especialmente en trabajos donde hay que mantenerse de pie por períodos prolongados

Es importante consultar con un profesional en el caso de la aparición de síntomas para poder realizar el tratamiento adecuado a cada etapa. El drenaje linfático manual ayudará a disminuir la sensación de piernas cansadas y el tratamiento kinésico adecuado y a tiempo es una forma de prevenir la evolución de una patología vascular en sus estadios iniciales.